He aquí un concepto que implica un tipo de pensamiento de sectores sociales propios de un país subdesarrollado, que esperan que las soluciones a los problemas les caiga del cielo. O, en otras palabras, desplazar el centro de la responsabilidad, hacia otros sectores, sin hacerse cargo de la que les corresponde. Me pregunto si los gremios y/ o sindicalistas argentinos, que decretaron un paro general para el 19 del corriente mes, no caen en esa definición. Mi pregunta está motivada por la inquietud de saber que el cierre de la empresa Fate,fue tan intempestivo, que los gremios desconocían la situación. Se enteraron al mismo tiempo que nosotros, público general, por los medios. Ahora, la “ solución” es un paro, para “defensa del derecho de los trabajadores”, que repiten como mantra ante requisitorias periodísticas. Cuando se remite al cómo, lo único que se responde es...”el paro es la única herramienta que tenemos”(?). O sea, un gremio no tiene la obligación de conocer el estado de las empresas donde trabajan sus agremiados? Inquietud. ¿Un gremio no debería en estos tiempos, idear nuevas formas de defender a los trabajadores? Inquietud. ¿Acaso no es más que evidente que la prevención es indispensable y en el caso de quiebre de empresas es aún más importante y sustancial el papel de los gremios? Inquietud. Es preocupante el tenor de algunas cartas de lectores( al menos para mí)... que manifiestan que la negociación entre gremios, empresas, gobierno... es traición. ¿Traición a qué? ¿A una ideología que impide el desarrollo del país? ¿A un pensamiento que, basado en los que menos tienen, procuran que mane del Estado solamente la solución? ¿O sea, que trabaje un tercio de la población y a través de impuestos se sostenga al resto? Porque ese tercio de la población depende de un trabajo en el Estado. Es una realidad internacional demasiado competitiva, asentada en la tecnología moderna. Y Argentina parece estar cada vez más lejos.
Hilda Cristina Ponce
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